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Técnica solar Low-Flow en los captadores Solvis.
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| escrito por Victor |
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Low-Flow hace referencia a caudales volumétricos con los que el colector aumenta la temperatura del medio hasta la temperatura de servicio en una pasada. Para conseguirlo, el caudal volumétrico de aprox. 40 l/(h*m²) de las instalaciones standard se debe reducir a aprox. 12 l/(h*m²) en las instalaciones Low-Flow. De ello resultan varias ventajas que se describen a continuación.
Es importante comprender que la técnica Low-Flow funciona sólo cuando todos los componentes están adaptados entre ellos:
Esto significa principalmente para los intercambiadores de calor (intercambiador de calor solar e intercambiador de calor de agua caliente sanitaria) que los caudales volumétricos en el lado primario y en el lado secundario deben regularse en una relación de aprox. 1:1.
Igual de importante para conseguir un nivel de temperatura bajo en el acumulador es tener diferencias logarítimicas de temperatura bajas en los intercambiadores de calor, por lo que éstos se deben operar a contracorriente (y es que quedan aún dos transmisiones de calor en el circuito solar y en el circuito de agua caliente sanitaria).
Si la coordinación y la adaptación entre los componentes es correcta, el grado de rendimiento de los colectores permanece igual o incluso se hace mayor si la adaptación es óptima, ya que la temperatura media del colector de una instalación Low-Flow es aproximadamente la misma que la de una instalación standard en el promedio diario tal y como demuestran las mediciones comparativas llevadas a cabo por el ISFH.
Para alcanzar los objetivos termodinámicos (muy buena transmisión de calor con diferencias logarítimicas de temperatura bajas con caudales volumétricos mínimos para la técnica de calefacción) en una instalación Low-Flow, se necesita una bomba con los datos de bombeo correspondientes: gran altura de bombeo (para secciones transversales de conducto pequeños) con un reducido caudal volumétrico.
Reducción de costes con la técnica Low-Flow
La técnica Low-Flow permite una reducción de los costes para el fabricante ya que éste precisa menos material, tal y como se puede ver en el ejemplo del tubo de montaje rápido:
Ahorro de material y mejora del aislamiento en el tubo de montaje rápido
*(Todos los valores se refieren a 1 m de tubería solar, es decir, 1 m de avance solar y 1 m de retorno solar)
En la instalación se notan claramente otras reducciones de los costes gracias a que los tiempos de instalación son notablemente más cortos:
Tubo de montaje rápido. Flexible de rollo, avance y retorno ya aislados, con cable de sensor, para conectar mediante atornilladuras de anillos de apriete, revestido con cinta de PE resistente a los rayos UV
La bomba de circulación solar sirve al mismo tiempo de bomba de llenado.No se precisa purgador de aire sobre el tejado.
Fluido ya mezclado.
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Es hora de calentar con el sol.
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| escrito por Victor |
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¿Por qué calentar con el sol?
Los conceptos de apoyo solar a la calefacción constituyen una importante aportación al ahorro de energías fósiles y a la reducción de la contaminación. Además, con ellos no sólo dejamos claro que rechazamos de plano la guerra por motivo de nuestras reservas de energía, sino que estamos dispuestos a aprovechar localmente las fuentes de energía.
El argumento más conocido es el de la contaminación del medio ambiente y el efecto invernadero. La figura 1 muestra las emisiones actuales, el doble de las que se desearían para volver a reducir su influencia en el clima. Sin embargo, las emisiones de CO2 siguen aumentando hoy en día y muchos países de la tierra están empezando a utilizar las energías fósiles en grandes cantidades con el objetivo de conseguir un confort similar al que se disfruta en Europa y EEUU desde hace ya mucho tiempo. De ahí resulta el pronóstico de que si no actuamos, las emisiones de CO2 aumentarán al doble, en vez de reducirse a la mitad.
Figura 1a: Factor cuatro – la necesaria reducción de CO2
Las reservas energéticas de la tierra son finitas:
No es tan conocido el hecho de que nuestras reservas energéticas son ya muy limitadas y que pronto sentiremos la escasez que de ello se deriva, no dentro de muchas generaciones:
Las reservas de carbón durarán sólo aprox. 150 años. El petróleo, el gas y el uranio se habrán agotado ya en aprox. 50 años. El sol puede suministrar energía aún otros cinco mil años – cada año, 2.500 veces más energía de la que consumimos.
¡Una nueva técnica para el mercado!
Cuando los costes de inversión y de instalación se puedan reducir mediante sistemas integradores, estas instalaciones se establecerán más y más en el mercado. Ya hoy, «las instalaciones combinadas pueden competir perfectamente con la relación costes-beneficios de las instalaciones de agua caliente sanitaria» [Thomas Pauschinger, TZS e ITW en: Heizen mit der Sonne, SBZ 7/97]
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